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Pintura a la cal

Obra

4900 cm2, I

Obra

900 cm2, I

Obra

7034.95 cm2, I

Obra

1991

Obra

Memoria/Olvido

Obra

Chango

Obra

22,500 cm2 II

Obra

Temporal / Permanente

Obra

Papalote

Obra

1,200 cm2

Obra

1,200 cm2 II

2021 — PRESENTE Pintura como vestigio / Alfredo Gallegos Mena Texto:Christian Barragán Este es un proyecto artístico inédito en el cual confluyen, a veces indistintamente, historia, relato, pintura, biografía, fractura, capas, pérdida, memoria, construcción y desconstrucción. Preguntarse el porqué de lo que pensamos y hacemos se puede enmarcar en respuesta a lo que no pensamos y no hacemos. Averiguando sobre mis antepasados familiares, me dispuse a indagar sobre otras líneas que me llevarán a saber sobre el arraigo que tengo con el lugar donde vivo y entender si hay alguna relación sobre este espacio y mi persona. Hasta ahora, la línea explorada corresponde por parte paterna, interesada en convocar e interactuar a todos los integrantes para hacer visible el lazo que nos une y preservar la identidad familiar. La investigación, que se remontó hasta el año 1800, arrojó pérdida de información, o bien información oculta entre capas de recuerdos y relatos inexactos. Ante esto, me enfrento a una fractura de mi realidad, donde incluso el apellido Gallegos desaparece de cualquier registro, dejando tanto una huella difusa como una incógnita abierta, expuesta a la intemperie del olvido y la memoria. Mi ejercicio pictórico actual aborda la pérdida de información gráfica y matérica, teniendo como punto de partida las casas construidas con adobe; en específico, el acabado superficial de los muros exteriores e interiores realizado con pintura de cal. Estas superficies arquitectónico-pictóricas evidencian dos acciones contrapuestas que remiten a su construcción y su destrucción. Cada muro es una superficie que se ha pintado y despintado sucesivamente a lo largo de la existencia de la casa debido a la exposición ambiental y otros agentes externos que propician su deterioro, fragmentación y caída. Y aún más, este doble acto de cubrir y reparar lo dañado, deja temporalmente al descubierto el pasado material de la casa, a la vez oculta y revela la suma de capas (de color y textura, pero también de historia y biografía) que conforman el rastro de su propio devenir. De esta exploración surge la analogía de la pintura como vestigio. El proceso de construcción y destrucción es parecido al ejercicio de reconstruir una historia del pasado desde un relato en el presente. El proyecto de pintura a la cal en el que me encuentro trabajando gira en torno a lo que ignoramos, a lo que pasó y ya no está; cada obra expone la suma de capas de información perdida u oculta que se expresa en planos de pintura (color, textura, forma, densidad, intención), no muy lejano de una arqueología de la pintura. En este sentido, la pintura como vestigio no busca ninguna verdad, sino que sale al encuentro de certezas relativas de lo que pudo ser y nunca más será. ¿Qué es la pintura? Tal vez una línea de investigación sea buscar en aquello que no pensamos que sea. ¿Dónde está la pintura? Quizás en cada acción donde confluyen, a veces simultáneamente, historia, relato, biografía, pérdida, memoria, construcción, desconstrucción… En esa parte de nosotros mismos que no conocemos y no conoceremos a cabalidad jamás.

Obra