{{ config_global.about_me_title|default:"ABOUT ME" }} {{ config_global.obra_title|default:"OBRA" }} {{ config_global.news_title|default:"NEWS" }} {{ config_global.exhibitions_title|default:"EXHIBITIONS" }}

Ebriedad Geométrica

Casa Limantour | Jan. 24, 2026

Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica
Foto de Ebriedad Geométrica

BRIEDAD GEOMÉTRICA
Un proyecto curado por Michel Blancsubé, Eduardo Luque y Bernardo Saenger

Casa Limantour

24 de enero – 9 de mayo de 2026

Alejandro Almanza Pereda – Francis Alÿs – Tania Bello – Will Berry – Lucas Cantú – Damien
Daufresne – Ale de la Puente – Víctor del Oral – Valentina Díaz – Rodolfo Díaz Cervantes – Sébastien Dosantos Capouet –
Alfredo Gallegos Mena – Arturo Hernández Alcázar – Robert Janitz – Perla Krauze – Gaspard Le Guen –
Chavis Marmol – Carlos H. Matos – Raúl Mirlo – Daniel Monroy Cuevas – Irak Morales – Yoshua Okón –
Daphane Park – Claudia Peña Salinas – Calixto Ramírez –
Pablo Rasgado – Marco Rountree – Alan Sierra – Benjamín Torres – Iván Trueta

La ebriedad geométrica evoca la emoción que provoca la contemplación de las formas. Según Vincent Fleury, tendría un origen platónico. El poeta iraquí Abdul Kader El Janabi la considera prerrogativa de los brujos. Durante mucho tiempo se ha afirmado que el arte latinoamericano se divide entre lo conceptual y la abstracción geométrica. Quizás, en estos tiempos de confusión generalizada, lo que necesitamos es más embriaguez. Que esta sea geométrica podría seducir a los incondicionales de la matemática, una forma de poesía, ya que ambas, cada una a su manera, logran distraernos de lo inevitable.

“Todo menos pintura” es la idea inicial impuesta a la selección de obra para la muestra. Si bien algunas obras parecen ignorar esta restricción inicial y rozan así la transgresión (Will Berry, Sébastien Dosantos Capouet), otras alimentan una retórica relativamente reciente del discurso que consiste en describir ciertas obras como pinturas realizadas con materiales distintos al óleo, el gouache y todo tipo de productos utilizados en la actividad pictórica conocida como tal históricamente. Pienso, por ejemplo, en las composiciones de Arturo Hernández Alcázar realizadas con maculas procedentes de imprentas, o en la cancelación de revestimientos murales practicada por Pablo Rasgado, etc. Es divertido ver en esta reunión de una treintena de artistas un intento de huida de la hegemonía pictórica que el mercado del arte lleva viviendo desde hace varios años. Los tres responsables de esta embriaguez, esencialmente teórica y retórica, no son reacios a la pintura, sino todo lo contrario, pero han querido intentar prescindir de ella durante una exposición, un poco al estilo de Georges Perec, quien en 1969 publicó una novela, El secuestro, sin utilizar ni una sola vez la letra e, una de las más comunes del idioma francés.

Indicar un itinerario en la Casa Limantour o tener la ambición de conectar todas las propuestas mediante un discurso unificador en torno a un tema compartido sería, por la forma misma en que se ha construido esta selección, tomarse el mundo a broma. Cada uno de los tres comisarios ha hecho sus elecciones en función de sus propios deseos, que los otros dos han respetado.

Esta muestra refleja, si aun fuera necesario, la exuberancia artística de un país situado entre un norte atormentado por sus demonios y un sur que oscila entre emancipación frustrada y sumisión forzada.

– Michel Blancsubé